martes, 18 de diciembre de 2012

Ciclo de las Pilas (Diana Risco Temoche)


El ciclo de las pilas

En nuestro país se comercializa productos elaborados mayoritariamente con carbón, zinc, oxido de magnesio, óxido de mercurio, níquel, cadmio, hierro, litio, oxido de plata, etc. De las diversas combinaciones de estos elementos, surgen los distintos tipos de fuentes.  
Pero como todo lo bueno, pronto se termina, también a las pilas y baterías les sucede lo mismo. Incluso a las recargables cuando se les cumple el ciclo útil de descarga y recarga.
Estos prodigios de la tecnología moderna, son fuentes de poder que basan su funcionamiento en reacciones químicas  más o menos complejas y que dan lugar a la degradación de sus compuestos internos, liberando electrones que luego viajaran por los conductores y circuitos, produciendo fenómenos electromagnéticos aprovechables.
En realidad los electrones viajan de uno de los extremos o polos de la pila hacia el otro opuesto y a su paso a través de los circuitos, producen estos fenómenos.
Si tenemos en cuenta que para fabricar una pila, se consume 50 veces más energía que la que ella misma proporciona, este recurso energético ocasiona a posteriori más inconvenientes que beneficios.
Luego de su efímera vida útil, las pilas se transforman en un desecho difícil de disponer ya que se transforma en una fuente altamente contaminante para el medio ambiente.
Como ejemplo, una pequeña pila de reloj arrojada al agua y cuyo compuesto base sea el óxido de mercurio, llega a contaminar 8 millones de metros cúbicos de agua o el equivalente a 400 camiones cisternas. En el caso que la pila sea arrojada a un lago o estanque, los compuestos pesados pronto serán absorbidos por el lecho o subsuelo, permaneciendo allí por mucho años y si le medio es un río o el mar, las aguas arrastraran los compuestos, contaminando todo el recurso natural de una amplia zona.
Como se produce la contaminación
Las pilas son arrojadas con el resto de la basura domiciliaria, siendo vertidas en basureros, ya sean a cielo abierto o a rellenos sanitarios y en otros casos a terrenos baldíos, acequias, caminos vecinales, causes de agua, etc.
Para imaginar la magnitud de la contaminación de estas pilas, basta con saber que son las causantes del 93% del Mercurio en la basura domestica, así como del 47% del Zinc, del 48% del Cadmio, del 22% del Níquel, etc.
Estas pilas sufren la corrosión de sus carcasas afectadas internamente por sus componentes y externamente por la acción climática y por el proceso de fermentación de la basura, especialmente la materia orgánica, que al elevar su temperatura hasta los 70º C, actúa como un reactor de la contaminación.
Cuando se produce el derrame de los electrolitos internos de las pilas, arrastra los metales pesados. Estos metales fluyen por el suelo contaminando toda forma de vida (asimilación vegetal y animal).
El mecanismo de movilidad a través del suelo, se ve favorecido al estar los metales en su forma oxidada, estos los hace mucho más rápido en terrenos salinos o con PH muy ácido.
Pilas del color que pida
Zinc/Carbono: son las pilas llamadas comunes o especiales para linterna, contienen muy poco Mercurio, menos del 0,01%. Está compuesta por Carbono, Zinc, Dióxido de Manganeso y Cloruro de Amoníaco. Puede contaminar 3.000 litros de agua por unidad.
Alcalinas (Manganeso): son más recientes que las anteriores. Su principio activo es un compuesto alcalino (Hidróxido Potasio). Su duración es 6 veces mayor que las Zinc/Carbono. Está compuesta por Dióxido de Manganeso, Hidróxido de Potasio, pasta de Zinc amalgamada con Mercurio (total 1%), Carbón o Grafito. Una sola pila alcalina puede contaminar 175.000 litros de agua (más de lo que puede consumir un hombre en toda su vida).
Mercurio: Fue la primer pila que se construyo del tipo micropila o botón. Exteriormente se construyen de acero y consta de un electrodo de Oxido de Mercurio con polvo de Grafito, el electrólito está compuesto de Hidróxido de Potasio embebido en un material esponjoso absorbente y pasta de Zinc disuelto en Mercurio. Contiene entre un 25 y un 30% de Mercurio. Esta micropila puede contaminar 600.000 litros de agua.
Níquel/Cadmio: Esta pila tiene la forma de la pila clásica o alcalina, pero tiene la ventaja que se puede recargar muchas veces. Está constituida por Níquel laminado y Cadmio separado por nylon o polipropileno, todo arrollado en espiral. No contiene Mercurio. Sus residuos son peligrosos para el medio ambiente, principalmente por la presencia del Cadmio.

QUE SE PUEDE HACER CON LAS PILAS AL FINAL DE SU VIDA UTIL EN LA CIUDAD:

1º Recolección:
Es una medida adecuada siempre que se tome las precauciones de cual va a ser el destino de estos residuos. Una forma adecuada de llevar adelante su recolección, es que los mismos centros de ventas de pilas actúen como receptor de estos residuos.
2º Depósito transitorio de residuos peligrosos: es una instalación de uso permanente, en donde estos residuos esperan su destino final, con medidas de seguridad para evitar fugas al ambiente de sustancias contaminantes. Hasta el momento en la Argentina es lo más práctico y económico, esperando que se pueda realizar su reciclado.
3º Reciclado: si se cumple con efectividad, puede lograrse el ciclo completo ideal (Japón lo a logrado al igual que países de la Unión Europea), ya que se obtienen metales que son escasos en el planeta, se generan puestos de trabajo y se preserva el ambiente en el cual nos encontramos. 

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